Respuesta corta
- Controlar el espesor de un tubo cortando una muestra de vez en cuando deja sin medir casi toda la producción, obliga a fabricar con espesor de sobra y avisa tarde.
- La solución es medir en línea, en continuo y en varios puntos del perímetro, con alarmas en el momento y un registro de cada tubo.
- Es lo que hace un medidor de espesores por ultrasonido instalado sobre la línea de extrusión.
De 1 a 4 canales simultáneos, tubos de 20 a 250 mm de diámetro y paredes de 0,5 a 200 mm, en HDPE, PVC o PRFV. Se configura a medida de cada línea.

Problema 1: medir por muestreo
El síntoma: se corta un trozo de tubo cada cierto tiempo y se mide en el laboratorio. Entre una muestra y la siguiente, salen metros y metros sin controlar.
Por qué importa: una variación del proceso —temperatura, tiro, caudal de resina— puede producir un tramo fuera de tolerancia que no coincida con ninguna muestra, y que se descubre en obra.
Cómo se resuelve: midiendo sin parar, sobre la propia línea, mientras el tubo avanza.
Con el QST: mide en tiempo real, unas 8 veces por segundo y por canal, el 100 % de la producción.
Problema 2: fabricar con espesor de sobra
El síntoma: para asegurar el espesor mínimo de la norma o del cliente, la línea trabaja con un margen de seguridad generoso.
Por qué pasa: si no se sabe con precisión qué espesor sale en cada momento, la única forma de no quedarse corto es pasarse. Y cada décima de milímetro de más es resina pagada y regalada.
Cómo se resuelve: viendo el espesor real en continuo, para poder ajustar la extrusora lo más cerca posible del mínimo exigido, sin pasar por debajo.
Con el QST: la lectura continua de cada canal permite ajustar el consumo de resina con datos, no con márgenes.
Problema 3: la pared no es igual en todo el perímetro
El síntoma: el espesor medio es correcto, pero un lado del tubo sale más fino que el otro.
Por qué pasa: el centrado del cabezal, la gravedad sobre el material aún caliente o el enfriamiento desigual cargan la pared hacia un lado. Un único punto de medida no lo ve.
Cómo se resuelve: midiendo la pared en varios puntos alrededor del tubo a la vez.
Con el QST: hasta 4 canales simultáneos; el fabricante recomienda 4 para cubrir el perímetro.
Problema 4: enterarse tarde
El síntoma: el defecto se descubre al final del turno, cuando ya hay muchos metros de tubo para rechazar.
Cómo se resuelve: con límites mínimo y máximo que avisen en el instante en que el espesor se sale.
Con el QST: alarmas visuales y una salida por relé para conectar un aviso externo en la línea.

Problema 5: demostrar qué espesor tenía cada tubo
El síntoma: un cliente reclama, y no hay forma de saber qué espesor tenía ese tubo, de qué lote de resina salió ni quién estaba en la línea.
Cómo se resuelve: registrando cada medida con su posición a lo largo del tubo y con los datos de producción.
Con el QST: registro por tiempo o por distancia, con entrada para un encoder de longitud, y el software dmq DataCenter, que guarda fecha y hora, posición del tubo, resina o lote y operador. Comunicación por Bluetooth y RS232.
Problema 6: cada línea es distinta
El síntoma: un sistema estándar no encaja con los diámetros, espesores o la disposición de la línea.
Cómo se resuelve: configurando el sistema a medida: número de canales, transductores según diámetro y espesor, y montaje según la línea.
Con el QST: se construye a medida e instala in situ. Usa transductores monocristal fijos: de 2 MHz para paredes gruesas y tubos grandes, de 5 MHz para paredes finas y tubos pequeños y medianos, con alargadores de cable para adaptarse a la línea.
Lo que el QST no hace
- Diámetro exterior u ovalización: mide espesor de pared, no dimensiones exteriores.
- Medidas puntuales a mano, fuera de la línea o sobre tubo ya instalado: para eso está el medidor portátil QS (y la guía de tuberías con corrosión).
- Tubo metálico: consúltenos la aplicación.
Fuente: DEMEQ, página y folleto de la serie QST.



