Respuesta corta
- En una inspección real se mezclan piezas grandes y pequeñas, fundiciones, forjas y soldaduras. Ningún método portátil de dureza vale para todas.
- Los errores más habituales: medir con Leeb una pieza que no tiene masa suficiente, no tener en cuenta la dirección del impacto, medir sobre una superficie que el dispositivo no admite y convertir a una escala que el material no permite.
- Se evitan eligiendo el método y el dispositivo según cada pieza, corrigiendo la dirección de impacto y verificando con un patrón.
Leeb para lo grande, UCI para lo pequeño y las soldaduras, y la dirección de impacto corregida sola. Una inspección mixta, con un solo durómetro.
Problema 1: la pieza es demasiado pequeña o delgada para el Leeb
El síntoma: en piezas pequeñas, chapas o soldaduras, las lecturas Leeb salen bajas y muy dispersas.
Por qué pasa: el Leeb mide el rebote de un cuerpo de impacto. Si la pieza es ligera o delgada, se mueve o vibra con el golpe y absorbe parte de la energía, y el rebote es menor que el que correspondería a su dureza.
Cómo se resuelve: para el dispositivo D, que es el habitual, el fabricante pide una pieza de al menos 5 kg sin apoyo, 2 kg sobre un apoyo rígido, o 0,1 kg y 3 mm de espesor si se acopla con pasta a una base maciza. Por debajo de eso, el método correcto es el UCI, que depende mucho menos de la masa: basta con unos 0,3 kg y 5 mm de espesor (lo detallamos en la guía Leeb o UCI).
Con el QH7 C: se cambia del dispositivo Leeb a la sonda UCI en el mismo equipo y se sigue midiendo, sin llevar un segundo durómetro.

Problema 2: la lectura cambia según cómo se dispara
El síntoma: la misma pieza da valores distintos al medir hacia abajo, en una pared vertical o por debajo de una viga.
Por qué pasa: en el Leeb, la gravedad acelera o frena el cuerpo de impacto según la dirección del disparo. Si el equipo no sabe en qué dirección se ha disparado, aplica la corrección equivocada.
Cómo se resuelve: indicando al durómetro la dirección del impacto cada vez que cambia la postura. Es fácil olvidarlo en piezas grandes o estructuras, donde se mide en todas las direcciones.
Con el QH7: sus dispositivos de impacto llevan GyroTag, que detecta su propia orientación, y el equipo corrige la dirección automáticamente en cada disparo. El error desaparece y la medición es más rápida.

Problema 3: la superficie no está preparada
El síntoma: lecturas bajas o erráticas sobre piezas fundidas, forjadas o con cascarilla.
Por qué pasa: en una superficie rugosa, el impacto o la punta asientan sobre picos y valles, no sobre el material sano. Cada dispositivo admite una rugosidad máxima:
| Dispositivo | Rugosidad máxima (Ra) | Uso |
|---|---|---|
| C | 0,4 µm | Superficies tratadas y piezas pequeñas |
| D, DC, DL, E | 2 µm | Uso general |
| G | 7 µm | Piezas rugosas, fundidas y forjadas |
Cómo se resuelve: preparando la zona (lijado local) hasta la rugosidad del dispositivo, o usando uno que admita más: el G está pensado justo para fundición y forja sin mecanizar. Con UCI, el límite depende de la carga de la sonda: hasta Ra 5 µm con la de 10 N y hasta 15 µm con la de 50 N.
Con el QH7: acepta todos los dispositivos de impacto, del C al G, y todas las sondas UCI, así que se elige el adecuado para cada superficie sin cambiar de equipo.
Problema 4: la especificación pide una escala que el material no permite
El síntoma: el plano de una pieza de fundición pide la dureza en Rockwell C o Vickers, y el durómetro solo da Brinell para ese material.
Por qué pasa: el valor Leeb se convierte con una curva distinta para cada material, y no todas las escalas están disponibles para todos. En fundición, lo habitual es que solo haya conversión a Brinell.
Cómo se resuelve: comprobando antes de la inspección qué escalas admite el material con el dispositivo elegido (las tablas están en la guía de conversión de durezas), y acordando la escala si no está disponible.
Con el QH7: con el dispositivo D convierte la fundición gris y la nodular también a Vickers y Rockwell C, y el aluminio fundido a Vickers. Es el único de la línea que lo hace.
Problema 5: hay que entregar un informe trazable
El síntoma: lecturas apuntadas a mano, sin fecha ni posición, que luego hay que pasar a limpio.
Cómo se resuelve: guardando cada lectura en el equipo y volcándolas al PC.
Con el QH7: memoria de 32.000 lecturas, salida USB y también RS232 —es el único de la línea con RS232, útil para conectarlo a sistemas de calidad existentes— y el software dmq DataCenter, sin coste, para graficar y generar el informe.
Cómo plantear una inspección mixta
- Clasifique las piezas por masa, espesor y estado de la superficie: decide el método y el dispositivo.
- Compruebe la escala que pide la especificación para cada material.
- Verifique el equipo con un patrón de dureza conocida, con cada dispositivo o sonda que vaya a usar.
- Mida al menos tres veces en cada punto y use la media, sin repetir sobre una huella anterior (ver cómo sujetar el dispositivo y la sonda).
- Guarde las lecturas con su identificación para el informe.

Qué durómetro resuelve cada caso
| Característica | QH7 | QH5 | QH5 U |
|---|---|---|---|
| Leeb | Sí (QH7 L y QH7 C) | Sí | No |
| UCI | Sí (QH7 U y QH7 C) | No | Sí |
| Los dos métodos en un equipo | Sí (QH7 C) | No | No |
| Dispositivos de impacto Leeb | Todos: D, DC, DL, C, G y E | Según versión | — |
| Sondas UCI | 10, 50 y 98 N | — | 10, 50 o 98 N |
| Corrección automática del ángulo (GyroTag) | Sí | No | — |
| Más escalas en fundición y aluminio | Sí | No | — |
| Salida de datos | USB y RS232 | USB | USB |
Si solo trabaja con un tipo de pieza, el QH5 (Leeb) o el QH5 U (UCI) bastan. Si su inspección mezcla piezas, superficies y escalas, el QH7 resuelve todos los problemas de esta guía con un solo equipo.
Fuentes: DEMEQ, manuales de usuario de los durómetros QH5 y QH5 U (masa, espesor y rugosidad por dispositivo y por sonda), folleto de la serie QH7 y tabla comparativa de la familia QH.



